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Una imaginación salvaje, curiosidad apasionante y creatividad en muchas disciplinas: pintura, escultura, arquitectura, anatomía, aeronáutica, ingeniería… son algunas de las características que definen a Leonardo Da Vinci.

Pareciera que fue su creatividad, esa habilidad de aplicar la imaginación al intelecto, la que hizo a Leonardo ser considerado un genio mas allá de otras personas extraordinariamente inteligentes. Su facilidad de combinar la observación con la fantasía, le permitió adelantar pasos para relacionar asuntos que nadie había relacionado.

Leonardo fue una persona obsesiva, pero se distraía muy fácilmente. Lo que le llevó a cometer muchos errores. Como muestra podemos nombrar algunos de sus proyectos sin finalizar: la escena de “La Adoración”, máquinas voladoras (que nunca volaron), y páginas e ilustraciones de proyectos que nunca se hicieron realidad.

 

Pero al evaluar la vida de Leonardo Da Vinci, podemos obtener  lecciones muy valiosas:

 

  • Sé muy curioso.

Hay que ser intensamente curioso acerca de todo. Buscar de forma apasionada las causas y consecuencias de los fenómenos, de todo lo que nos rodea.

 

  • Persigue el conocimiento por sí mismo.

El conocimiento no tiene que ser útil inmediatamente. Si por diversión o placer estás en una continua búsqueda por alcanzarlo le estamos abriendo paso al hábito de explorar e interconectar distintos asuntos.

 

  • Mantén una sensación de sorpresa infantil.

Debemos tener siempre la disposición de dejarnos sorprender, de quedar maravillados acerca de lo que nos rodea, por más común y natural que sea, el mundo está rodeado de maravillas si sabemos buscar.

 

  • Observa.

Esta es una de las cualidades más importantes que debemos desarrollar y potenciar. No es fortuita, sino el resultado de mucho esfuerzo y dedicación. Y luego de observar con detenimiento, no te detengas, pregúntate ¿por qué?

 

  • Sé detallista.

Enfócate en cada paso. Hazlo detenidamente, empezando por los detalles pequeños. No pases al siguiente detalle hasta que el anterior no esté bien fijado en tu mente.

 

  • Vé cosas que nadie ha visto.

Se trata de intentar combinar asuntos “no combinables”. Leonardo podía ver pájaros volando con ángeles, leones rugiendo e incluso dragones… Deja volar tu imaginación.

 

  • Distráete.

Leonardo realizó múltiples experimentos en su búsqueda de asuntos nuevos. Entendía que el enfoque es importante, pero también lo es buscar nuevos ángulos, perderse en cosas nuevas, distintas, pensar fuera de la caja y salir de tu zona de confort.

 

  • Respeta los hechos.

Aquí la idea es fundamentarse en hechos “reales”, en experimentos basados en la observación y el pensamiento crítico. Se trata de probar una y otra vez los hechos.

 

  • Haz pausas inteligentes.

Leonardo establecía que la creatividad requería de tiempo para que las ideas “marinaran” y la intuición se aglutine. Hay que dejar que las ideas fluyan lentamente sin apresurarse, en un proceso donde “esperar” es la pauta.

 

  • Sé perfeccionista.

Los verdaderos artistas persiguen la excelencia y la belleza aún en partes o ángulos que no van a ser observados a simple vista. Hay que entregar un producto lo más cercano a la excelencia.

 

  • Dale forma a tus pensamientos.

Leonardo hizo estudios de proporciones, aplicó las reglas de la perspectiva, calculó reflejos y formas de maneras distintas. Todo ello para observar “cómo se ven las cosas”, apreciar la hermosura detrás de las Leyes de la Naturaleza.

 

  • Ten la mente abierta.

Se refiere a tener un pensamiento matricial, que permita las intersecciones entre disciplinas diferentes: arte y ciencia, ingeniería y h

 

  • Disfruta de la fantasía.

La clave de la creatividad es romper la frontera entre la realidad y la fantasía. Leonardo conoció la manera de conjugar la observación con la imaginación, lo que lo convirtió en uno de los más grandes innovadores de la historia de la humanidad.

 

  • Crea para ti mismo.

No sigas patrones, cada quien debe seguir sus propias reglas, no los que impone la gente y la sociedad. Hay que ser auténtico con inteligencia y respeto a nuestro entorno.

 

  • Colabora.

Los genios se inician con una brillantez individual, lo que requiere una visión singular. Pero a la hora de ejecutar se requiere la ayuda de otros. Nunca olvides que la innovación es un trabajo de equipo.

 

  • Registra tus ideas.

Elabora listas y permite a tu imaginación “volar”. Nunca dejes de amar notas de tus ideas, colocar asuntos raros, distintos, no comunes. Las observaciones de Leonardo en sus cuadernos de apuntes todavía dejan impresionados a las personas.

 

  • Permítete creer.

Ábrete al misterio, no todo lo que nos interesa o maravilla viene en lineas rectas. Investiga lo oscuro, misterioso, ilegítimo. Déjate llevar por tu imaginación y siempre piensa diferente.

Aprender y poner en práctica algunas de estás lecciones que nos deja Leonardo no nos hará unos genios de la humanidad, pero sin embargo nos acercará a ser mejores pensadores, capaces de pensar fuera de la caja y adaptarnos a cualquier situación que nos depare el futuro.

 

Por Fabiana Roche.