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Después de haber vivido los eventos de estos dos últimos años, podemos ver que han afectado a todas las áreas de la sociedad y, por lo tanto, a todas las áreas de nuestras organizaciones. Estos cambios nos hacen vislumbrar que estamos entrando en un nuevo modelo y esto va a afectar la forma de hacer los negocios..

 

La transformación digital

Se ha hablado mucho de la transformación digital. Cómo tenemos que adecuarnos a ella y cómo afecta a los negocios. Sin embargo, lo acaecido en el 2020 ha sido un agente catalizador de aceleración de cambios de todos los procesos internos y externos de las organizaciones. Estos cambios, de igual forma iban a venir, pero se han acelerado en la necesidad de la adaptación de las organizaciones, creando en algunos momentos:

  • Situaciones de fricción
  • Resistencia
  • Incluso presión adicional.

 

El primer trimestre del 2020 aparecerá en los libros de historia como un punto de inflexión donde:

  • Todo cambió de repente
  • El modelo de negocio global se ha transformado
  • Las organizaciones necesitan hacer una transformación interna para adaptarse
  • Las sociedades han sufrido un shock y han cambiado su forma de comportarse y percibir su entorno.
  • Y donde las personas, que son la pieza clave, han sufrido un shock psicológico y emocional, han cambiado totalmente su forma de percibir su vida.

 

Esto implica cambios en:

  • La forma de trabajar
  • Tu relación con la compañía
  • La relación con su carrera profesional
  • Su relación con los clientes,
  • La relación con sus procesos de compras
  • Y cambios en tus propias relaciones personales y sentimentales.

Entendiendo que todo surge y parte desde esa semilla que es el ser humano, debemos comprender que existe una transformación en el interior de las personas. Y esto hace que la sociedad cambie, y este cambio está teniendo ya un fuerte impacto en todas las áreas de las organizaciones.

Aquellas organizaciones que:

  • Sean rápidas en captar y entender el nuevo entorno al que nos estamos enfrentando y dirigiendo
  • Descubran cómo ha evolucionado y cambiado su cliente tipo — y, por lo tanto, la forma en relacionarse, contactar y tratar con ellos—
  • Y que realicen este mismo proceso de autoanálisis a lo interno en sus organizaciones

Serán las que tendrán la capacidad de liderar sus propios mercados, logrando marcar grandes distancias con sus competidores.

 

El mayor reto

Es, por tanto, uno de los mayores retos a los que nos hemos enfrentado en el mundo de los negocios en las últimas décadas. No se trata de un problema sanitario, no se trata de un problema de logística, no se trata de un problema de falta de mano de obra, no se trata de un problema económico, no se trata de un problema político… se trata del fin de un modelo y el inicio del nuevo modelo que va a regir a la humanidad en los próximos siglos.

Hasta ahora hablábamos de entornos tipo VUCA (volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad), concepto que ha quedado totalmente desactualizado y anticuado, ya que ahora estamos hablando de un entorno altamente cambiante en un proceso de clara aceleración.

Simplemente como ejemplo de esto, existen más de 12 tecnologías disruptivas, cada una de ellas por sí sola, como son:

  1. Talento
  2. Inteligencia artificial
  3. Big data
  4. Machine learning
  5. Internet de las cosas
  6. Conducción autónoma
  7. Almacenaje de energía
  8. Drones
  9. Impresión 3D
  10. Edición del ADN
  11. Materiales inteligentes y
  12. Energía renovable.

 

Solamente la aparición de una de estas tecnologías sería suficiente, para hacer temblar los cimientos de muchas industrias y darle la vuelta a la sociedad en la forma que se organiza y funciona.

Ahora imagínese estas 12 tecnologías a la vez impactando en la sociedad y en las compañías. Pero, además, tenga en cuenta que estas tecnologías se combinan entre ellas.

 

¿Están preparados usted y su organización para ser capaces de asimilar y aprovechar este cambio?

La mayoría de las organizaciones van a ser incapaces de asumir los cambios que se van a producir en la sociedad en los próximos 15 años. Muchas organizaciones intentarán solamente sobrevivir, abrumadas por tantos retos y cambios. Las que sean capaces de aprovechar estas tecnologías para que sean parte de su propuesta de valor —y así mejorar frente a su competencia— se posicionarán como líderes en sus industrias.

 

El Plan Global de Gestión del Cambio a largo plazo

Para hacer frente a estos cambios, vamos a necesitar desarrollar un Plan Global de Gestión del Cambio a largo plazo donde se involucre a toda la compañía, donde se analice:

  • La situación actual de la compañía
  • Qué compañía queremos ser
  • Cómo queremos que sea en ese futuro.

Partiendo de ese punto, podremos diseñar un plan estratégico con hitos y acciones donde nos adelantemos a lo que va ocurrir para poder tomar las acciones necesarias, así adelantar a toda la competencia y ser la opción ideal para el nuevo tipo de cliente.

 

Para entender esto, vamos a ver varios ejemplos.

Hay países donde ya se está viendo un grave problema a nivel de mano de obra y de talento.

  • En el Reino Unido empieza a escasear la mano de obra en varias industrias, y en el transporte están teniendo serios problemas. Podríamos achacarlo a un problema de Brexit, pero vamos a ver que no es un problema puntual solamente del Reino Unido.
  • En Europa, empiezan a saltar las alarmas de que también en el sector de transporte falta mano de obra. Esto se va a extender a otros puestos e industrias.
  • En Estados Unidos ha habido una avalancha de divisiones de sus puestos de trabajo porque la gente no es feliz en su trabajo y no quieren seguir trabajando en esas compañías. Hay un gravísimo problema de reclutamiento de nuevo personal.
  • En el caso de España, con más de 3 millones de parados, se calcula que hay más de 200,000 puestos de trabajo que no se pueden cubrir por falta de talento.

Con esto podemos ver que, efectivamente, no se trata de algo esporádico, sino que es la punta del iceberg de uno de los grandes retos que se van a encontrar las compañías: el ser capaces de localizar y contratar talento que permita abordar los nuevos retos.

Cuando una compañía decida incorporar alguna de estas 12 tecnologías en sus organizaciones va a necesitar perfiles con alta cualificación. En la mayoría de los casos, va a ser más barato contratar a personas y entrenarlas desde cero que buscar personal en el mercado. Ya que la competencia a nivel de costos va a ser altísima.

 

¿Podrá usted competir con los sueldos de EE.UU. o Canadá?

Para poder hacer esta planificación, primero tenemos que ser conscientes de que vamos a necesitar un plazo de tres o cinco años para reaccionar.

Este mismo ejercicio lo podríamos desarrollar con cada una de las tecnologías que hemos comentado, pero el objetivo era mostrar una de ellas a modo de ejemplo y ver qué deberíamos hacer.

Sobre todo es necesario pensar en nuestra organización con una visión hacia el futuro porque es la única forma en la que nos vamos a poder adelantar para hacer una buena toma de decisiones.

 

Las necesidades de transformación digital críticas para la supervivencia

Hoy ya existen organizaciones que han identificado necesidades de transformación digital críticas para su supervivencia, y les es imposible abordarlas debido a que no es posible atraer y contratar la cantidad de talento que necesitan, ya que de la previsión inicial que tenía de inversión en sueldos, se están encontrando que están pagando un 200 % de su estimación inicial.

Aquellas organizaciones que sean capaces de aprovechar más rápidamente las tecnologías para mejorar sus procesos internos, consiguiendo una reducción de costos y una optimización de procesos, serán aquellas que dispondrán de más recursos económicos para afrontar nuevos proyectos o captación de nuevo talento, y podrán seguir haciendo transformaciones de forma continua.

 

Las personas van a ser aún más importantes de lo que ya lo eran

Pero en todos estos procesos de mejora dentro de la compañía existe una llave maestra que hace que todo sea posible o que ningún proyecto pueda ser un éxito, y es la gente. A partir de ahora, las personas van a ser aún más importantes de lo que ya lo eran, y va a ser el punto central en el que las organizaciones se van a tener que centrar para convertir a sus equipos en las mejores versiones de sí mismos.

Según estudios internacionales, el 52 % de los empleados consideran a sus superiores directos ineptos e incompetentes y estarían dispuestos a pagar para que los echaran.

 

El punto inicial de una verdadera transformación y cambio cultural dentro de la compañía

Buscando que ese cambio perdure en el tiempo y se integre dentro del ADN de la compañía, es haciendo un cambio constante y progresivo a través de las personas, ayudándolas a cambiar su mindset o esquema mental, empoderándolas para que saquen lo mejor de sí mismas y se conviertan en su mejor versión, haciendo que desarrollen una resiliencia hacia la tecnología y a los cambios constantes, y creando un entorno altamente colaborativo y un modelo mental y de trabajo de innovación continua.

Por una parte, tenemos que entender que van a aparecer nuevas tecnologías disruptivas que harán temblar al mercado y que, por otro lado, van a ir apareciendo tecnologías constantemente que parecerán menos importantes, pero que la suma de ellas o sus combinaciones serán igual de disruptivas.

 

Los cambios van a ser tan rápidos y constantes que una sola persona no va a tener capacidad de tener todo el conocimiento necesario.

Por ello, los directivos necesitamos seguir:

De esta forma, todos —de manera colaborativa o con la ayuda de expertos externos— seamos capaces de aprovechar estas nuevas tecnologías, dentro de nuestras organizaciones.

 

El primer paso para este gran cambio es ser conscientes del reto al que nos estamos enfrentando.

El segundo paso es tomar la acción para crear una planificación y empezar a gestionar lo que a partir de ahora va a ser el día a día de las empresas: un modelo de cambio constante donde la sensación de velocidad va a ir en aumento. Debemos tomar la decisión de aprovechar todas estas ventajas para que nuestra compañía se posicione al nivel que nos merecemos.

 

Por David Martínez Calduch.