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Estás en una reunión con tu jefe y no logran ponerse de acuerdo.

El ambiente empieza a ponerse tenso y, no sabes cómo, pasan al plano personal en donde se critican maneras de ser y personalidades. Todos hemos tenido esos momentos en donde al “calor de la discusión”, perdemos nuestro autocontrol y nuestra inteligencia emocional nos abandona.

Nuestros comportamientos más destructivos -como los arrebatos de ira, la paralización en momentos de alto riesgo o la afirmación de un control excesivo en situaciones de estrés- suelen tener sus raíces en experiencias traumáticas formativas, y descubrir sus orígenes puede ayudar.

Es necesario que cambiemos nuestros comportamientos nocivos, examinando lo que los impulsa. Todos tenemos momentos de debilidad, pero los comportamientos crónicos y destructivos pueden ser difíciles de cambiar, incluso cuando se es consciente de sus consecuencias.

 

Existen diversas maneras de tratar estas conductas negativas, que se presentan tanto en nuestra vida personal como laboral:

  • El primer punto a tratar es detectar aquellas señales que nos da nuestro propio organismo de que estamos perdiendo el control: subimos el tono de voz, empezamos a sudar, sentimos una gran presión. Al lograr percibir estas señales debemos actuar rápidamente para que la situación no se nos escape de las manos.

Hace muchos años atrás, mi hija sufría de ataques de rabia cuando se le pedía algo que no quería hacer o no se le complacía. La situación rápidamente entraba en una espiral de descontrol que si no se cortaba en sus inicios no era posible detener. La solución la conseguimos estableciendo una “consigna” que cuando una de las dos la usaba, nos indicaba que había que rápidamente atajar el asunto. Y nos funcionó.

  • En segundo lugar, analiza tu pasado: intenta recordar escenas de tus primeros años, normalmente entre los cinco y los veinte años, en las que estos comportamientos empezaron a aparecer. Escribe lo que ocurrió y cómo se aprendió el comportamiento.
  • A continuación, pregúntate a qué necesidad responde tu comportamiento. Normalmente es un intento de resolver una experiencia dolorosa.
  • Elige una nueva narrativa sobre cómo puedes satisfacer tus necesidades con comportamientos alternativos. A veces necesitas ayuda, que puede venir de un familiar, un compañero de trabajo o de un terapeuta capacitado.

 

En el ámbito laboral una herramienta poderosa a usar es el Feedback.

Cuando logramos entablar una “conversación crucial” entre dos empleados, nos ubicamos en el plano de las emociones, de las diversas posiciones, pero también en un sitio de entendimiento común.

El Feedback “Streamline”

Es aquel cuyos objetivos han sido cuidadosamente establecidos y sabes sin duda que es lo que quieres lograr con esta comunicación:

  •  Es específico y detallado
  •  Una conversación “en vivo”

Tienes dos componentes importantes: resaltar lo positivo y discutir lo negativo.

  • Resaltar lo positivo, no sólo comentas lo que te agradó, sino reconoces todos los aspectos buenos. Y comienzas el feedback con este reconocimiento.
  • Al tratar lo negativo, debes entender que no es sólo rechazar lo que no te gusta, sino profundizar y darles contexto a aquellas situaciones negativas, de enfrentamiento. Siempre en forma de conversación y entendimiento, no de órdenes.
  • Se establece un plan de acción en base de lo que hay que aprender. Este tipo de Feedback es, por tanto, una retroalimentación de negociación y de aprendizaje.
  • La última fase es donde puedes empezar escribiendo lo que crees que debe ser una nueva narrativa de tu comportamiento. Clara y específica, con aquellos contenidos de autocontrol que te permitan manejar adecuadamente cualquier situación, no importa el nivel de agresividad o conflicto que contenga.

¡Tú estás en control!

Este trabajo no es fácil -y lleva tiempo-, pero te ayudará a vivir una vida mucho más gratificante, y quienes te guían te lo agradecerán especialmente. Recordemos siempre que la comunicación es una “ruta de doble vía” y es tu responsabilidad siempre tratar de hacerla expedita.

¡Empieza hoy mismo!