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¿Sabemos cuál es el propósito de nuestro trabajo?

El propósito del trabajo se puede manejar desde una doble perspectiva: como jefe y como trabajador.

 

Como jefe:

Nuestro personal necesita conocer y percibir claramente cuál es el propósito de su trabajo. Para inculcar este propósito a los empleados, se necesita algo más que charlas de motivación, discursos elevados o declaraciones de misión. De hecho, si son exagerados o poco sinceros, estos métodos pueden ser contraproducentes y provocar cinismo en lugar de compromiso. Para inspirar y comprometer al personal, hay que tener en cuenta dos cosas:

En primer lugar, el propósito es un sentimiento.

Usted puede decir a su equipo que su trabajo es importante, pero ¿cómo puede ayudar a los individuos a sentirlo de primera mano? Piense en formas de mostrar a las personas el impacto de su trabajo. Tal vez pueda traer a un cliente para que comparta un testimonio, o enviar a un pequeño equipo sobre el terreno para que experimente por sí mismo las necesidades del cliente.

En segundo lugar, la autenticidad es muy importante.

Si sus intentos de crear un propósito no se ajustan a la forma en que ha actuado en el pasado, es probable que los empleados se muestren escépticos y se sientan más manipulados que inspirados.

Hacer de la búsqueda de un propósito una rutina, en lugar de una iniciativa puntual, mostrará a los empleados que usted se lo toma en serio.

 

Como empleado:

¿Sabemos alinear nuestras acciones cotidianas con nuestro propósito de vida? Algunas veces has tenido la sensación de estar perdido y te preguntas:

  • ¿Por qué estoy haciendo lo que estoy haciendo?
  • ¿Qué significa todo esto?
  • ¿Cuál es mi propósito?

Muchas veces a pesar de todos los logros, nos sentimos perdidos. Esto suele suceder cuando nuestras acciones no están alineadas con el propósito de nuestra vida.

La metodología GTD® “Getting Things Done®”, ayuda a los profesionales a alinear sus acciones cotidianas con la visión global de su vida, por intermedio del concepto de Horizontes de Enfoque.

 

Los Horizontes de Enfoque.

Son básicamente acuerdos que uno tiene consigo mismo en diferentes niveles de perspectiva. Es una herramienta que te permite entender cómo se alinean las prioridades alrededor de tu trabajo.

 

Cada horizonte representa un impacto y un nivel de tiempo.

Para el caso de la definición del propósito de nuestro trabajo, nos referimos específicamente al Quinto Horizonte: se define como “la gran imagen”: ¿por qué existes? ¿por qué existe tu empresa?   En pocas palabras, el Quinto Horizonte describe el propósito de tu vida.

 

¿Cómo encontrar el propósito de tu vida?

Se define de dos maneras: uno interno y otro externo.

  • El propósito interno es el mismo para todos los seres humanos y es conocerse a sí mismo.
  • El propósito externo se refiere a lo que podemos hacer en este mundo que nos alineará con nuestro propósito interno.

 

Las preguntas a responder son:

  • ¿Cuáles son mis talentos únicos?
  • ¿Qué me da experiencias y satisfacción?
  • ¿Qué estaría haciendo si sólo tuviera 6 meses de vida?
  • ¿Qué haría si tuviera todo el tiempo y el dinero del mundo?
  • ¿Qué me produce placer hacer?
  • ¿Cuáles son los valores superiores en los que creo?

 

 Y específicamente referidas al ámbito del trabajo:

  • ¿En qué negocio estamos?
  • ¿Cuáles son los valores de esta Organización?
  • ¿Qué valor estamos tratando de dar a nuestros clientes?

 

Cuando investigas un poco más y tratas de combinar estas dos series de preguntas, te das cuenta que necesitas conocer si tu talento y valores personales están alineados con el propósito y cultura de la organización. Algunas de estas respuestas las obtendrás instantáneamente, mientras que otras necesitarás toda una vida para responderlas.

Pero mientras antes comiences a hacértelas, más pronto sabrás el camino a seguir, entendiendo que estas respuestas pueden cambiar durante tu vida, dependiendo de tus necesidades, intereses y circunstancias.

¿Cuál es el propósito de tu vida…?

 

Por Albertina Roche.