fbpx
  • ¿Podemos mantenernos productivos el 100% de nuestro tiempo?
  • ¿La dicotomía “actividad versus relajación” nos da el espacio suficiente para poner a “reposar” nuestra mente de asuntos estratégicos/prioritarios y urgentes?
  • ¿Ocasionalmente nos sumergimos en un océano de tranquilidad que permita a nuestra mente flotar a la deriva sin límites?

Este estado mental tiene que ver con esos momentos de lucidez que muchas veces se presentan en horas de la madrugada, cuando estamos tratando de descansar y aparecen una vez que hemos logrado reposar por unas cuantas horas.

En muchas oportunidades hemos tratado de dilucidar una solución a problemas a lo largo de días, y es justamente en la soledad de nuestra habitación que aterriza como el primer pensamiento consciente.  Es en ese momento que nuestra mente es perfectamente capaz de encontrar la respuesta que se nos ha venido escapando por el quehacer cotidiano.

 

La pregunta que inmediatamente nos surge es…

  • ¿Cómo hacer para reproducir ese “estado mental” de frescura y originalidad como si fuera una muy fácil reacción automática?
  • ¿Qué es lo que tenemos que hacer para abrir la puerta y entrar en esa “zona” de soluciones casi mágicas?

 

En primer lugar, debemos reducir al mínimo los niveles de fatiga de nuestro cuerpo; en segundo lugar, bloquear aquellos pensamientos recurrentes y alarmas asociadas con problemas, citas y asuntos pendientes; y, en tercer lugar, crear una rutina que pueda manejarse en cualquier lugar/hora, y que te lleve a tu espacio de focalización y creatividad.

 

Actividades que te conecten con tu centro de autocontrol, autoconocimiento y liberación de tensiones … algo como borrar lo escrito en un pizarrón. Aterrizamos entonces en una “zona cero” de calma y claridad que va a dar cabida a una dosis de energía liberadora de ideas, sueños, soluciones, fórmulas, etc.,

 

¿Que todas sirvan o nos lleven a solucionar nuestros problemas actuales?

Quizás al principio no sea así, pero con la práctica vamos a poder “reproducir” cada vez con mayor facilidad esa “tormenta perfecta” de ideas que poco a poco nos ubicará con facilidad en la ruta de la reflexión, del pensamiento profundo y sosegado generador de nuevas salidas, perspectivas y soluciones a los retos de nuestro acontecer personal y laboral.

¡Vamos a intentarlo diseñando nuestra propia rutina, con pasos básicos adaptados al ritmo de nuestro cuerpo y de nuestros horarios, para así acostumbrarnos a movernos en otra sintonía… la sintonía que nos conducirá al pensamiento brillante!

Por Albertina Roche